Petroglifos en Yarabamba, Perú: ¿Aplacandos los Apus?

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El tema principal de este artículo es la relación entre ciertos petroglifos en el Valle de Yarabamba, sur de Perú, y el volcán El Misti. Para explicar esta relación se discutirán dos tipos de petroglifos en el sitio de Alto de San Antonio en el Valle de Yarabamba.

The main subject of this article is the relationship between certain petroglyphs in the Yarabamba Valley, southern Peru, and the volcano Misti. In order to explain this relationship I will discuss two types of images that are found at the rock art site of Alto de San Antonio in the Yarabamba Valley.

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Petroglifos en Yarabamba, Arequipa, Perú

¿Aplacandos los Apus?

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Maarten van Hoekrockart@home.nl

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Video sobre los Petroglifos en Yarabamba

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Introducción

En el Departamento de Arequipa en el sur del Perú hay muchos sitios de arte rupestre. La mayoría son sitios con petroglifos que se encuentran en la pampa desértica y los cerros preandinos. El sitio rupestre más conocido del departemento es Toro Muerto en el Valle de Majes (a 100 km al oeste de la Ciudad de Arequipa). Desgraciadamente este sitio se ha convertido en una importante atracción turística.

Pero también hay muchos sitios menos conocidos en el Departamento, como los sitios rupestres de Curlaca, Gayalopo y Alto de San Antonio en el Valle de Yarabamba. Desgraciadamente muchos sitios en el Valle de Yarabamba tienen dos o incluso más nombres (por ejemplo Gayalopo), lo que es muy confuso. Otros sitios en el valle han sido descrito muy confusamente, por ejemplo por Linares Málaga. En este estudio principalmente investigo sitios de los cuales los ubicaciones exactas son conocidos por mí. Respecto a sitios no investigados para mi y/o quando hay duda, lo mencionaré.

El tema principal de este artículo es la relación entre ciertos petroglifos en el Valle de Yarabamba y el volcán El Misti (también llamado Putina). Para explicar esta relación se discutirán dos tipos de petroglifos en el sitio de Alto de San Antonio en el Valle de Yarabamba. El primer tipo puede estar vinculado a una imagen similar en Alto de Pitis en el Valle de Majes, 110 km al oeste de San Antonio. Este particular petroglifo también puede ser una indicación de que una vez que los contactos entre los dos valles lejanos existieron y tal vez expresó el mismo simbolismo posible: la lluvia y la fertilidad; preocupaciones mayores en este desierto muy seco. El segundo tipo de este artículo es un símbolo (¿importado?), que se sugiere para haber servido una vez para aplacar la ira de los volcanes activos en el área. Ambos sitios y ambos tipos de petroglifos están vinculados con los volcanes del Departamento de Arequipa.

Los Petroglifos del Alto de San Antonio

Una área poco estudiada en el Departamento de Arequipa es la zona arqueológica de San Antonio, un anexo del Distrito de Yarabamba, ubicado aproxidamente 22 km al SE de la Plaza de Armas de Arequipa (en línea recta). Un promontorio rocoso inmediatamente al SE del pueblo de San Antonio y ubicado entre la Quebrada de la Zorra (al sur del sitio) y el Río Yarabamba  o Río Sogay (al norte) alberga una gran cantidad de rocas con petroglifos. Esta zona rupestre se llama Alto de San Antonio, pero también es llamado Sogay por otros investigadores (Hostnig 2003: 61). Lo más probable es que – en 1992 – el Dr. Eloy Linares Málaga, nacido en la Villa de Yarabamba en 1926, fue el primero científico en reportar los petroglifos al este de San Antonio (Linares Málaga 1993).

 El promontorio rocoso de Alto de San Antonio se extiende por unos 900 m desde el oeste (altitud de unos 2645 m) al este (altitud 2725 m). El Río Yarabamba o Río Sogay (900 m al norte; flecha azul en la Figura 1) se ubica a unos 2560 m, y la Quebrada de la Zorra (270 m al sur; flecha amarilla en la Figura 1) está a unos 2640 m. Mis investigaciones en esta zona revelaron 52 bloques de granodiorita con petroglifos, pero es cierto que hay más rocas con dibujos. Estimo que hay entre 52 y 80 bloques de petroglifos en esta zona.

Figura 1: Mapa con la ubicaciones de los sitios rupestres de Alto de San Antonio (1),Gayalopo (2) y Curlaca (3). Todas las ubicaciones de los bloques con petroglifos son muy aproximadas. A: San Antonio; S: Sogay: Q: Queqeña. Mapa © de Maarten van Hoek, basado en GAIA-GPS.

De hecho, muchos petroglifos en la zona son fuertemente erosionada por la intensa radiación solar y la (escasa) lluvia. Dependiendo de la hora del día, muchos de los petroglifos son casi invisibles. La luz solar inclinada es la mejor condición para ver las imágenes borrosas, que también se han ejecutado muy superficialmente. Además muchas superficies de las rocas han sido dañadas por exfoliación. Desgraciadamente, el factor más dañino es la intervención humana. La zona ha sido muy perturbada por la antigua carretera de trocha a Chapi (ahora no usada) y luego por la nueva carretera asfaltada a Chapi. También hay una serie de torres de alta-tensión muy cerca de los bloques con petroglifos. Por lo tanto, varias rocas en la zona pueden haber sido movidas o destruidas. Además, muchas rocas se han pintado con cifras muy grandes. Es una vergüenza ver un lugar sagrado tan profanado (ver el video).

En la zona hay los siguientes tipos de petroglifos (casi cada diseño está completamente picoteado): figurativos, como antropomorfos y pies (muy pocos), zoomorfos (principalmente camélidos) y fitomorfos (pero muy poco común y muy ambiguo); abstractos (dibujos sin una geometría clara; también hay muchas líneas ‘aleatorias’); geométricos, como circulos, redes y líneas paralelas (también en zig zag) y objetos. Dos tipos de estos petroglifos son el objeto de este artículo: un símbolo geométrico y un objeto a menudo llamado ‘tridigito’.

Símbolos de Insignia-Tumis en Yarabamba

En efecto, los motivos más intrigantes de la zona (y en todo el valle) son los diseños ‘tridígitos’. Según Augusto Cardona Rosas (2002: 158) ‘tridígitos’ representan las aves muy esquematizadas, y según Eloy Linares Málaga (1993) y Ismael Begazo Quenaya (2012) son huellas de Ñandús (el avestruz andino). ‘Ñandús seguramente que abundaron en la zona hace posiblemente 5000 años a. de nuestra era’ (Linares Málaga 1993). He contado más de 58 diseños de ‘tridígitos’ en por lo menos 12 bloques en el Alto de San Antonio; 1 ‘tridígito’ en Curlaca y 12 en Gayalopo (ver el video). Tambíen hay 12 ejemplos de ‘tridígitos’ en tres rocas en tres sitios: Cerro Borracho, Paralón y Uzuña (¿dónde están?); todas registradas por Begazo Quenaya (2012). En el sitio de El Trompín (¿dónde está?) hay una roca con 1 ‘tridígito’. Una foto de una roca con posibilemente 2 ‘tridígitos’ en Tejar Posci (¿dónde está?) ha sido publicado por Linares Málaga (2008: 33). Una roca con 6 ‘tridígitos’ en ‘Yarabamba’ (¿dónde está?) ha sido ilustrado por Cardona Rosas (2002: 15). En el sitio de Pillo o Pillu (¿dónde está?) hay una roca con 3 ‘tridígitos’, mientras en una otra roca en Pillo – llamada el petroglifo de ‘El Señor de las Culebras’ (Cardona Rosas 2012) – un antropomorfo largo tiene 2 ‘tridígitos’ en su cabeza (Fig. 20 en TRACCE). Ahora (en 2017) el total en este valle es 97+, pero quizás hay más.

Pero en mi opinión, esos diseños de ‘tridígitos’ no tienen nada que ver con las aves. Primero: hay muchas formas muy diferentes (cuadrado y curvado) y varios tamaños (pequeño y muy grande) que no parecen las huellas de ñandús (Figura 2). Segundo: nunca forman un sendero ‘caminado por Ñandús’. Además, los ‘tridígitos’ se producen al azar en las superficies rocosas, pero casi siempre apuntando hacia arriba. Tercero: no he encontrado ninguno petroglifo de una ave en Alto de San Antonio. En un extenso artículo he explicado que esos diseños más probablemente simbolizan el Insignia-Tumi; un objeto de alto estatus en el mundo andino (Van Hoek 2016). El diseño del Insignia-Tumi es un elemento importante para establecer la relación entre Alto de San Antonio en Yarabamba y Alto de Pitis en Majes, pero nunca he encontrado el diseño del Insignia-Tumi en el arte rupestre de Alto de Pitis. ¿Entonces, cuál es la conexión?

Figura 2: A: Huellas de ñandús en la arena, Argentina. B: Panel OFR-006 at Ofragía, norte de Chile, con un petroglifo de una huella de una ave (¿ñandú?). C: un petroglifo de un Insignia-Tumi en Alto de San Antonio, Yarabamba, Perú. Fotos © de Maarten van Hoek.

Símbolos de Lluvia en Yarabamba

Al examinar los petroglifos en Alto de San Antonio me di cuenta de un diseño geometrico que en mi opinión es un símbolo de lluvia. Se trata de Bloque ANT-031 (pintado como 7E), que se encuentra cerca del punto más alto en el extremo este del promontorio (cuadrado amarillo en la Figura 1). En este panel hay dos petroglifos de zoomorfos enfrentados (¿camélidos en actitud dinámica?), algunas líneas ‘aleatorias’, y un petroglifo complexo de cinco líneas paralelas en zig zag o unduladas. El diseño comienza desde la posible cabeza de una serpiente en la parte superior de la roca y termina cerca de la parte inferior del panel (Figuras 3 y 4).

Figura 3: El Bloque ANT-031 en Alto de San Antonio. Foto © de Maarten van Hoek.

Figura 4: Los petroglifos en el Bloque ANT-031 en Alto de San Antonio. Foto © de Maarten van Hoek.

 Según Begazo Quenaya (2012), un diseño similar se encuentra en un sitio rupestre cerca de la confluencia de las Quebradas de la Zorra y Hualhuayo (¿al oeste de Alto de San Antonio?). También es un complejo de cinco líneas paralelas unduladas, pero desgraciadamente la foto no muestra una cabeza en la parte superior (Figura 5). Diseños similares, pero no tan distintos, se encuentran en Curlaca, 3 km al NO de Alto de San Antonio (Figura 6), y a Gayalopo, 3.4 km al NO de Alto de San Antonio (Figura 7).

Figura 5: Petroglifos cerca de la confluencia de las Quebradas de la Zorra y Hualhuayo. Dibujo © de Maarten van Hoek, basado en una foto de Ismael Begazo Quenaya (2012).

Figura 6: Petroglifos de líneas paralelas y unduladas en Bloque CUR-007 en Curlaca. Foto © de Maarten van Hoek.

Figura 7: Petroglifos de líneas paralelas y unduladas en Bloque GAY-024 en Gayalopo. Foto © de Maarten van Hoek.

Símbolos de Lluvia en Vítor y Majes

Más al oeste, en el sitio rupestre de la Caldera (37 km al oeste de Alto de San Antonio, pero en la cuenca del Río Vítor), también hay diseños similares (Figura 8). El Río Vítor es la demarcacion entre la influencia de las culturas en el Valle de Arequipa y el Valle de Yarabamba al este y el territorio del Estilo Rupestre de Majes. La zona rupestre (cinco grupos) de La Caldera está ubicada en el Camino Antiguo Preinca que connecta las dos zonas. Es clara la relación existente entre este camino y los petroglifos. Es un camino usado quizás desde la Época Formativa hasta ahora. Por eso La Caldera es una zona mixta. Sin embargo, que yo sepa, el diseño que yo interpreto como un símbolo de la lluvia (y tampoco el diseño del Insignia-Tumi), no es parte del Estilo de Arte Rupestre de Majes. Sin embargo, el posible símbolo de la lluvia aparece dos veces en el arte rupestre de Alto de Pitis en Majes, 112 km al oeste del Alto de San Antonio.

Figura 8: Petroglifos de líneas paralelas y unduladas en un bloque en La Caldera. Foto © de la Oficina de Imagen Institucional de la Municipalidad de La Joya, Arequipa, Perú (agradezco a la Sra. Katherine Solórzano).

Una gran roca en Alto de Pitis, con vistas al Valle de Majes (Figura 9), tiene un panel magníficamente decorado que se inclina abruptamente hacia el oeste (Panel AP2-043A). Entre los diversos petroglifos está un diseño de ocho líneas paralelas y ondulantes que parecen emerger de una área picada amorfa (¿una nube?) en la parte superior de la roca (Figura 10). Parece expresar el mismo simbolismo como el diseño en Bloque ANT-031 en Alto de San Antonio. Desde Bloque AP2-043 se tiene amplias vistas al oeste y al norte, incluyendo el extenso sitio de arte rupestre de Toro Muerto y el Apu Coropuna, a 83 km al NNW. A sólo 150 metros de la NE se encuentra una roca más pequeña (Panel AP2-011A) con un diseño de siete líneas paralelas y ondulantes que comienzan y terminan en una línea horizontal (Figura 11A). Las líneas más bien delgadas han sido pulidas y no se parecen a los marcados dibujos picoteados que son tan característicos para el Estilo de Arte Rupestre de Majes (Figura 11B). Sin embargo, puede estar relacionado con el dibujo en Bloque AP2-043.

Figura 9: Vista al sur sobre el Valle de Majes desde Panel AP2-043A en Alto de Pitis. Foto © de Maarten van Hoek.

Figura 10: Petroglifos en Panel AP2-043A en Alto de Pitis. Foto © de Maarten van Hoek.

Figura 11: Petroglifos en Panel AP2-011A en Alto de Pitis. Foto © de Maarten van Hoek.

El Concepto de Yanatin

Los sitios de Alto de San Antonio y Alto de Pitis tienen otras similitudes. Una semejanza importante está relacionada con el concepto Andino de Yanantin (Van Hoek 2015a). Una vez un joven chamán peruano, Amado Quispe, explicó el antiguo y todavía venerado concepto andino de Yanantin de la siguiente manera: Para nosotros, Yanantin no se centra en las diferencias entre dos seres. Eso es lo que los desconecta. En cambio, nos centramos en las cualidades que los unieron. Uno por sí solo no puede sostener todo, no puede cuidar de todo. No sólo son grandes juntos, sino que necesitan estar juntos. Cuando hay otro, representa una fuerza extra para ambos. (Webb 2012). La Dra. Hillary Webb formula el mismo concepto de la siguiente manera (2012: 70): ‘One of the most well-known and defining characteristics of indigenous Andean thought is its adherence to a “complementary dualism” in which the “opposites” of existence are viewed as interdependent parts of a harmonious whole.

Yanantin – Caso 1: Petroglifo – Soporte

Es importante destacar que también el ritual de la producción de petroglifos implica el concepto de Yanantin, ya que dio como resultado un símbolo brillante sobre un fondo oscuro; una unidad para el que también puede decirse: ‘No sólo son grandes juntos, sino que necesitan estar juntos’ (Amado Quispe, en: Webb 2012). Los colores contrastantes no están en conflicto entre sí; por el contrario, construyen un conjunto armonioso en el que las cualidades naturales de la piedra roja están conectadas con el significado antrópico del recién creado símbolo blanco. La piedra roja es considerada como parte de (y por lo tanto se puede considerar que representa/simboliza) Pacha Mama, mientras que el símbolo blanco puede representar un mensaje a las deidades andinas ya a los espíritus de los Apus. Así, simultáneamente, la imágen completa de los opuestos complementarios (roca roja e imagen blanca) transmite un mensaje. El símbolo blanco no tendría sentido sin la superficie roja de la piedra que la sostiene y vice versa.

Estoy convencido de que – especialmente en Alto de Pitis, La Caldera y Alto de San Antonio (y muchos otros sitios con petroglifos) – los antiguos fabricantes andinos seleccionaron superficies de piedra roja porque los petroglifos recién hechos obedecieron el concepto de Yanantin. Esos opuestos no deben ser vistos como enfatizando las diferencias, sino como dos elementos opuestos que necesitan estar juntos para formar un conjunto armonioso, ya sea que este comjunto sea una roca con un petroglifo o un paisaje. En mi opinión, el ritual de realizar y/o observar este conjunto (símbolo blanco y roca roja) puede ser interpretado como una forma (literalmente y metafóricamente) de crear y transmitir información para disminuir el caos en el caótico mundo andino.

Yanantin – Caso 2: Soporte – Arena

No sólo la combinación imagen-piedra es una expresión de Yanantin, en muchos casos también el entorno inmediato de las rocas todavía obedecen a este concepto. Es notable extraordinario que en Alto de Pitis y en La Caldera (ver por ejemplo la Figura 8) y también en Gayalopo y en Alto de San Antonio (ver por ejemplo la Figura 18), y en varios otros sitios las rocas rojas se encuentran en arenas blancas, a menudo deslumbrante. Además las rocas con los petroglifos lo más importantes en Alto de San Antonio se encuentran en la parte más alta que está cubierta de arena blanca (de hecho ceniza volcánica).

Yanantin – Caso 3: Soporte – Volcan

Yanantin no sólo se refiere a una roca roja con una imagen blanca o una roca roja en arenas blancas, sino que también involucra la relación con rocas rojas y volcanes blancos cubiertos de nieve. Aunque desde el Alto de Pitis sólo se puede ver uno volcán, la visibilidad del volcán Coropuna – uno de los Apus más importantes de los Andes – es decisiva para explicar la riqueza de petroglifos en este sitio (probablemente hay más de 500 rocas con petroglifos). Debido a la visibilidad dominante de Apu Coropuna desde Alto de Pitis hay también una notable sobrerrepresentación de petroglifos que representan la Carcancha; imágenes de los muertos animados o ‘muertos-vivos’. Prueba que existe una relación directa entre el número desproporcionado de petroglifos de Carcanchas en Alto de Pitis y el Apu Coropuna, que ya he explicado antes (Van Hoek 2013). Así, tres factores explican la importancia de Alto de Pitis: la disponibilidad de paneles rojas/rojizas (con imágenes inicialmente blancas); rocas rojas en arenas blancas y las impresionantes vistas de Apu Coropuna. Pero ¿qué pasa con otros sitios de petroglifos?

Aunque no todos los sitios de arte rupestre en Arequipa tiene líneas de visibilidad con uno o más volcanes, hay varios sitios llamativos que tienen. Desde la parte superior del sitio rupestre de Tacar en el valle de Vítor, tanto Apu Chachani como Apu Putina (Misti) son visibles (Figura 12; Figura 13). Especialmente los paneles a gran altitud tienen una superficie patinada rojiza (Figura 14). Reconfirmando la naturaleza sagrada de este sitio sagrado antiguo son las tres cruces modernas, que se elevan sobre el sitio del petroglifo (see Figura 14). Es importante destacar que – hasta ahora – Tacar es el único sitio rupestre fuera de Majes donde se ha grabado el ‘danzante’ de Estilo de Majes (Toro Muerto).

Figura 12: Vista al NE a través del Valle de Vítor desde Panel TAC-031 en Tacar, Valle de Vítor. Foto © de Maarten van Hoek.

Figura 13: Mapa de la zona entre el Valle de Yarabamba y el Valle de Majes. Mapa © de Maarten van Hoek.

Figura 14: Petroglifos en Panel TAC-031 en Tacar, Valle de Vítor. Observa las tres cruces modernes en la cima de la montaña. Foto © de Maarten van Hoek.

La Caldera (Sitio 3 en el mapa de la Figura 15) tiene numerosas rocas rojas (con petroglifos) en arenas blancas (ver la Figura 8). Pero, porque no he visitado este sitio yo mismo, sólo sé que de (muy) cerca de los bloques con petroglifos al menos Apu Chachani y/o Apu Putina son visibles. También desde Mollebaya Chico (Sitio 2 en el mapa de la Figura 15) – un importante sitio rupestre cerca de La Caldera, ubicado casi al fondo del valle del Río Chili/Vítor – (¡sólo!) Apu Putina es visible, a pesar de las vistas muy limitadas (Figura 16). Las vistas desde los paneles con petroglifos en el sitio de Culebrillas (Sitio 4 en el mapa de la Figura 15) son aún más limitadas (situándose en una garganta muy estrecha y profunda). Sin embargo, desde muy cerca de los paneles con petroglifos al menos Apu Chachani y Apu Putina son visibles.

Figura 15: Mapa de la zona entre el Valle de Yarabamba y el Valle de Vítor. Mapa © de Maarten van Hoek.

Figura 16: Vista al NE sobre el Valle de Vítor/Chili desde Panel MOL-043 en Mollebaya Chico, Valle de Chili. Foto © de Maarten van Hoek.

Aunque no he visitado la mayoría de los sitios en el Valle de Arequipa (como Coripata, Cuta Cuta, Kawillacta, La Huaylla, Los Cerrillos, Pajonal, Sonqonata, Piedra del Niño y Tintayani) y el Valle de Yarabamba (como Quebrada Motorista, Trompín Chico, Belaunde y Pillo; cuadrados amarillos en el mapa de la Figura 15), estoy seguro de que la mayoría de los sitios – como Pillo – ofrecen vistas claras de al menos Apu Chachani y/o Apu Putina. Sin embargo, en varios casos sólo una corta distancia puede hacer una gran diferencia. Por ejemplo, desde Gayalopo en el Valle de Yarabamba no hay vistas a un Apu, pero desde Curlaca (sólo 400 m al sur de Gayalopo), Apu Putina es claramente visible (Figura 17).

Figura 17: Vista al norte desde Panel CUR-009 (ver la Figura 6) en Curlaca, Valle de Yarabamba. Foto © de Maarten van Hoek.

Paralelos entre Alto de San Antonio y Alto de Pitis

La situación en Alto de San Antonio es aún más llamativa. El promontorio tiene muchas rocas rojas que – sobre todo en el punto más alto (cerca del extremo oriental más alejado) – se fijan en las arenas blancas (Figura 18).  Sin embargo, la diferencia más notable con Alto de Pitis es que desde Alto de San Antonio se ven muchos más Apus (ver las Figuras 13 y 15). Desde la mayoría de los lugares en Alto de San Antonio el Apu Chachani (6075 m, una cumbre dentada e irregular, 43 km al NNO) y el Apu Putina (5822 m, de forma cónica, 31 km al NNO) son claramente visibles (Figura 19). En días claros, sin embargo, también son visibles el Apu Ampato (6314 m, de forma de sapo, 96 km al NO; también el volcán Sabancaya; 5967 m) e incluso Apu Coropuna (6377 m, una cumbre irregular, 175 km al NO), especialmente cuando la luz del sol se refleja en sus cumbres nevadas que sobresalen del cielo azul profundo (Figura 20).

Figura 18: Vista al norte desde Bloque ANT-026 en Alto de San Antonio, Valle de Yarabamba. Foto © de Maarten van Hoek.

Figura 19: Vista al norte desde Alto de San Antonio, Valle de Yarabamba. Foto © de Maarten van Hoek.

Figura 20: Vista al norte a través de Alto de San Antonio y el Valle de Yarabamba. Foto © de Glenn Seeholzer.

Pero hay más. Sólo desde el punto más alto en Alto de San Antonio también el Apu Pichu Pichu (5664 m,  no solo un nevado pero también un volcán de forma de una cadena, 23 km al NE) es visible (Figura 21). Pero la visibilodad lo más importante es lo del Misti (Figura 22).

Figura 21: Vista al NE desde Bloque ANT-026 en Alto de San Antonio hacia Apu Pichu Pichu. Foto © de Maarten van Hoek.

Figura 22: Perfil del Valle de Yarabamba hasta el volcán El Misti. Dibujo © de Maarten van Hoek, basado en Google Earth.

Ahora es significativo que – como en Alto de Pitis con su sobrerrepresentación de los petroglifos de Carcanchas – haya una representación muy clara de Insignia-Tumis especialmente en este punto más alto en el sitio rupestre de Alto de San Antonio. No menos de 37 imágenes de Insignia-Tumis se encuentran en sólo dos bloques que además se encuentran muy juntos: Bloque ANT-026 y Bloque ANT-028. También es significativo que hay varios tipos de Insignia-Tumis, que apuntan al uso intermitente. Ciertamente los fabricantes han considerado este lugar como sagrado.

Por lo tanto, desde esas dos rocas rojas, establecido en arenas blancas, no menos de cinco Apus son visibles (ver la Figura 13). Esta combinación de (inicialmente) petroglifos blancos sobre rocas rojas (situadas en arenas blancas) conectadas con cinco Apus no puede ser fortuita. Debe haber habido una fuerte relación entre el Alto de San Antonio y los Apus y estoy convencido de que la sobrerepresentación del Insignia-Tumi confirma y explica esta relación aún más. Lo más probable es que también existe un vínculo entre el símbolo de Insignia-Tumi y el símbolo de lluvia sobre Bloque ANT-031.

Es un hecho que Coropuna, Ampato, Chachani, Misti y Pichu Pichu son espacios sagrados. Son Apus Sagrados. La palabra ‘Apu’ significa ‘Señor’; un Dios Sagrado. Un Apu es el espíritu o la fuerza de una montaña. Existe una estrecha relación con los caminos, ya que los volcanes sirvieron como puntos de orientación. Es facíl de considerar un volcán como una apacheta gigante y especialmente La Putina (El Misti) es como una gran apacheta cubierta de nieve (a veces).

Pero – muy importante – estos cinco volcanes también están estrechamente relacionados con el agua y la lluvia y en tiempo de sequía los pobladores prehispánicos hicieron ofrendas a estos Apus tutelares. El ritual de ofrendas en las cumbres de las montañas sagradas representa una de las actividades más importantes para los habitantes de la zona. En estas cimas los hombres los llaman Apus a los que adoraban y ofrecían. Las ofrendas eran el diálogo que los hombres de esa época tienen con los Apus, porque se dirigen a los Apus para expresar su necesidad de agua para la agricultura. Esta interacción de lo natural con lo antrópico es el reflejo de la conversación que fluía entre los dioses de la montaña y el hombre. En mi opinión también los petroglifos del Valle de Yarabamba que representan Insignia-Tumis son un reflejo de la conversación que fluía entre los Apus y el hombre. Pero esta vez no se refiere a la necesidad de lluvia, sino a la propiciación de los Apus, porque algunas veces los dioses están enojados. Su ira fue mostrada por actividades volcánicas, incluso erupciones violentas. ¿Pero cuando? ¿Cuándo grabaron esos símbolos? Los testimonios de tres períodos culturales pueden arrojar luz sobre este problema.

Durante el Período Colonial una explosión volcánica en el sur de Perú fue muy destructiva. La famosa erupción del volcán Huaynaputina (solo 63 km al este de Alto de San Antonio) en el año 1600 ha tenido el carácter de catástrofe de escala continental. Esta erupción arrojó productos volcánicos que llegaron hasta Chala en la costa (375 km al ONO de Huaynaputina). Se estima que la capa de ceniza depositada en el valle de Yarabamba tenía entre 10 y 20 cm de espesor. Pero es muy improbable que a causa de esta erupción la gente local grabara petroglifos. Los petroglifos son más viejos.

Más importante para explicar la sobrerepresentación de los petroglifos Insignia-Tumi en Yarabamba son los volcánes de Misti y Ampato. El Apu Misti ha erupcionado violentamente hacia el año de 1440-1450 de nuestra era, mientras el volcán Sabancaya – al norte de Apu Ampato – erupcionó hacia el año de 1466. Estas erupciones volcánicas produjon grandes daños a la Arequipa prehispánica, por tal motivo también oficiales del gobierno incaico del Valles de Yarabamba y Arequipa realizón ofrendas para aplacar la ira de los Apus. No sólo los Incas han realizado sus ofrendas en estas montañas debido a estas erupciones volcánicas. También los habitantes locales de la región estaban muy asustados y tomaron sus propias medidas también. Pero no se les permitió subir la montaña. No obstante, con el fin de aplacar la ira de los Apus, grabaron muchos símbolos adecuados en grandes rocas en un sitio desde donde era posible ver los cinco Apus sagrados; el lugar sagrado ya establecido de Alto de San Antonio. Debe ser un símbolo muy específico y para esta ocasión seleccionaron el símbolo de alto-estatus del Insignia-Tumi para apaciguar la ira de los Apus. Pero ¿de dónde vino ese símbolo?

Los Chiribaya

Me gustaría sugerir que el símbolo del Insignia-Tumi fue introducido desde el sur por los Chiribaya. Esta cultura costeña se desarrolla entre los años del 900 al 1350 d.C. (en el Periodo Intermedio Tardío: del 1000 al 1400 d.C). Se extiende desde el Valle de Tambo y al área de Churajón al SE de Yarabamba hasta el Valle de Camarones (Chile). Una sola cerámica Chiribaya registrado en Churajón – ¿una importación? – demuestra que debe haber sido caminos antiguos que unían la costa con el interior. Desde la costa y el Valle de Tambo algunos caminos pre-Incaicos también se dirigían hacia el Valle de Yarabamba. Se cruzó unos cincuenta kilómetros de desierto (en línea recta) para llegar al Valle de Yarabamba (¿tambíen muy cerca de San Antonio?). Otros caminos y senderos (casi todos existieron mucho antes de la llegada de los Incas) en el Valle de Yarabamba (y más allá) conectaban lugares de importancia, formando una extensa red de caminos.

Especialmente los tocados de los Chiribaya formaban parte del código cultural de esta cultura. Siempre los tocados son símbolos de poder. Uno tipo de tocado llama la atención. Tiene forma de T-invertida (TRACCE). Además en la parte inferior central de un ejemplo presenta un rostro antropomorfo (Figura 23). Hay dos círculos repujados a modo de ojos, un nariz y una línea en forma de ‘U’ que representa la boca. Es revelador que la boca y la nariz juntas parecen reflejar el Insignia-Tumi. En realidad tumis son cuchillos en forma de U o de T-invertida. Se empuñaban por el mango vertical. La parte cortante es la inferior horizontal o curvada. Un Insignia-Tumi es un tocado de forma de un Tumi.

Figura 23: Objeto de metal de un tocado en forma de Insignia-Tumi. Dibujo © de Maarten van Hoek, basado en una foto en Castillo Narrea, L. E. J. A. 2008: 98.

En el Museo Arqueológico de Chiribaya en la Ciudad de Arequipa, hay dos artefactos de metales de la cultura Chiribaya que son importante en este estudio (Figura 24). Uno es un Insignia-Tumi de forma de T-invertida. Pero especialmente el artefacto con la inferior curvada es importante. Está representado en el arte rupestre del Valle de Yarabamba (y más allá). El símbolo de T-invertida es mucho más raro en el arte rupestre andino, pero el insignia se encuentra en el arte rupestre del norte de Chile (¿la región de origen?) y – sorprendentemente – unido a las cabezas de algunos raros petroglifos antropomorfos en Toro Muerto, Valle de Majes (Van Hoek 2016), 120 km al ONO de Alto de San Antonio (¿importaciónes?).

Figura 24: Dos objetos de metal de tocados en forma de Insignia-Tumi. Dibujo y foto © de Maarten van Hoek; los dibujos basados en fotos en Józef Szykulski 2010:  Fig. 99.

También puede ser interesante observar que en cerámicas encontradas cerca de San Juan en el valle del Río Tambo aparecen diseños similares con el ‘mango’ apuntando hacia arriba y la inferior curvada. Eloy Linares Málaga sostiene que son de procedencia de Tiwanaku-Expansivo (2004: 96). Pero eso no es cierto; podría ser una cerámica Chiribaya o incluso Churajón. (véase más adelante). Lo que es casi seguro que no es la cultura Chiribay que es responsable de la sobrerrepresentación de las Insignia-Tumis en el arte rupestre de Alto de San Antonio. Las explosiones del Misti y del Sabancaya eran más adelante y la cultura Chiribaya terminó en 1350. Los Chiribaya prosperaron en el valle costero cuando las lluvias torrenciales provocadas por la corriente de El Niño azotaron los Andes septentrionales. Así una cultura posterior debe haber sido responsable. En mi opinión, las gentes de la cultura Churajón produjeron los petroglifos en Alto de San Antonio.

Los Churajón

Churajón es una cultura que se desarrolla entre los años del 800 al 1600 d.C. Lleva el nombre del complejo arqueológico importante, ubicado a unos 16 km SE de Alto de San Anatonio. Churajón surgí luego de la caida de la expresión Tiwanaku local (alrededor del año 1000 DC, el estado altiplánico de Tiwanaku se derrumbó súbitamente). Luego del abandono de las aldeas Tiwanaku, la zona entra en una etapa gobernada por antagónicos señoríos locales quienes rivalizaban por la apropiación de fuentes de agua. Uno de estos cacicazgos fue Churajón, un desarrollo local que ocupa el Valle de Yarabamba y alrededores.

A lo largo de los caminos los Churajón continúan grabando petroglifos en lugares altos y en laderas de cerros, desde estas posiciones se tiene dominio pleno del espacio circundante. Desde varios puntos en Churajón se pueden ver los volcanes Pichu Pichu, Misti y Chachani (y quizas Ubinas, Ampato y Coropuna). Lamentablemente, un inventario nunca ha sido publicado. Por lo tanto, se desconoce si el arte rupestre en torno a Churajón también incluye imágenes de la Insignia-Tumi. Este símbolo parece ser muy raro en la iconografía de Churajón. Pero el desiño del Insignia-Tumi es pintado en un jarra de la fase Kakallinka (Churajón Temprano) illustrado por Cardona Rosas (2002: 96; procedencia no mencionada, pero Linares Málaga atribuye la misma cerámica a la cultura Collawa [2004: 84]). También algunos desiños del Insignia-Tumi son pintados en dos cerámicas de estilo Juli (1300-1400 d.C.) encontrados algún día en Tingo en el sur de la ciudad de Arequipa (Galdos Rodríguez 2015: 99).

Conclusiones

Aunque el diseño del Insignia-Tumi puede ser muy antiguo (al menos uno ejemplo de un ‘tridigito’ se encuentra entre las pinturas rupestres muy antiguas de Toquepala en Tacna [Linares Málaga 1999: 104 – Lámina No. 2]), es cierto que los petroglifos del Insignia-Tumis en el Valle de Yarabamba son adiciones bastante recientes al repertorio de arte rupestre de esta zona.

Para explicar la sobrerepresentación del símbolo Insignia-Tumi en las rocas del Valle de Yarabamba, el escenario más probable es que los Chiribaya introdujon el tocado Insignia-Tumi en la zona. Más tarde, las gentes de Churajón considerón el símbolo de tener poderes fuertes y cuando el volcán Misti comenzó a ser activo y finalmente estalló en 1466, las gentes tratón de apaciguar a la Apu de varias maneras. En mi opinión, para aplacar la ira del Apu los Churajón también ejecutón el símbolo en muchas rocas en el Valle de Yarabamba. Esto resultó especialmente en una sobrerrepresentación de los diseños Insignia-Tumi en las rocas de Alto de San Antonio y sobre todo en Bloque ANT-026 de donde son visibles cinco Apus, incluyendo el Misti.

Sin embargo, no todos los petroglifos en Alto de San Antonio serán de la misma fecha. Es posible que el diseño ondulado en Bloque ANT-031 es de una fecha anterior y expresa la preocupación por la lluvia. Debido a que el diseño parece tener la cabeza de una serpiente, es posible y también muy probable que también las serpientes son símbolos de lluvia o al menos símbolos de fertilidad. En varios sitios rupestres cerca el Río Vítor, como La Caldera, Mollebaya Chico, Mollebaya Grande y Culebrillas, hay muchos petroglifos de ‘serpientes’ en formas extrañas (muchas veces bicéfalas) y aberrantas con pequeños triángulos en sus lados (y por esa razón estas imágenes también se llaman ciempiés, pero dudo que esto es cierto). En estos sitios las serpientes normalmente tienen cabezas triangulares o cabezas en forma de U. En este sentido es significativo que algunos petroglifos de ‘serpientes’ en La Caldera (Figura 25), pero también en el Valle de Caravelí (en un sitio rupestre cerca de 168 km al NO de La Caldera y 205 km al NO de Alto de San Antonio [Van Hoek 2015b: Figs 5, 6 y 19]), tienen cabezas en forma de un Insignia-Tumi (Figura 26). Además, en La Caldera hay un petroglifo de una ‘serpiente’ donde la cabeza (¿formando de un Insignia-Tumi?) ha sido obliterado (Figura 27. Esta obliteración (¿hecho intencionalmente? – compare con ejemplos similares en Toro Muerto – Van Hoek 2006) puede haberse hecho ¿porque el apaciguamiento de los Apus no funcionó?

Figura 25: Collage de cabezas de serpientes con cabezas en forma de un Insignia-Tumi en varios bloques en La Caldera. Todos estas fotos son © de Grupo Andaray – Arequipa.

Figura 26: Petroglifo en el Valle de Caravalí. Foto © de Leonel Edson Guerrero Rumaldo from Arequipa, Perú.

Figura 27: Petroglifos en un bloque en el sitio de la Caldera. Observe la cabeza obliterada de la serpiente (compare con ejemplos similares en Toro Muerto). Foto © de Grupo Andaray – Arequipa.

También es importante destacar que ejemplos aislados de la Insignia-Tumi no han registrado al oeste del Valle de Vítor. Además sólo hay dos (¿?) ejemplares aislados de posibles Insignia-Tumis en un bloque en La Caldera (Figura 28). Estos diseños son muy semejantes a las cabezas de serpientes en este sitio. En Toro Muerto en Majes sólo siete figuras antropomórfos tienen el Insignia-Tumi como un tocado (Van Hoek 2016).

Figura 28: Dos ejemplares aislados de posibles Insignia-Tumis en un bloque en La Caldera. Foto © de Grupo Andaray – Arequipa.

Existen varias similitudes decisivas entre Alto de Pitis y Alto de San Antonio. Visibilidad de Apus; sobrerrepresentaciones de imágenes relacionadas con los Apus; diseños complejos de líneas onduladas que pueden estar relacionados con serpientes y por lo tanto también relacionados con la fertilidad; preferencia por las rocas rojas en las arenas blancas que expresan el importante concepto Andino de Yanantin.

El valle de Yarabamba está dominado por volcanes nevados. Son Montañas Sagradas que se elevan por encima de los pueblos que vivían y aún viven en la zona. Esas enormes montañas también son captadores de nubes como lo demuestran las nubes que se juntan alrededor de las cimas de esas montañas (Figura 29). Y así la lluvia y la nieve caen a menudo en y cerca de esas montañas.

Figura 29: Vista desde el sitio de arte rupestre de La Caldera. Observe las nubes recolectando alrededor de las cimas de los volcanes. Fotografía © de Walter Enrique Ponce del Castillo, Arequipa.

Especialmente el Apu Misti es fácilmente reconocible debido a su forma cónica y la (a veces) nieve en su cumbre. Es posible que algunos petroglifos de la época Colonial (¿Temprano?) de ‘altares’ (a menudo escalonados) con cruces cristianas en el Departamento sean imitaciones de un Apu, como el Misti. La mayoría de las imágenes de ‘altares’ muestran uno solo ‘altar’, en este caso de forma cónica, como el Misti (Figura  30), pero en La Caldera también hay un petroglifo con un ‘altar’ muy complejo encerrado por una posible montaña con una sola cruz Cristiana en su parte superior (Figura  31); ¿El Misti?

Figura  30: Petroglifo de la época Colonial Temprano de un ‘altar’ en La Caldera. Foto © de Grupo de Andaray – Arequipa.

Figura  31: Petroglifo de la época Colonial (¿Temprano?) de un ‘altar’ más complejo en La Caldera. Foto © de Grupo de Andaray – Arequipa.

También ‘imitando’ la forma y la nieve de Misti es la colina cónica de Cerro Sonccomarca justo al norte del pueblo de Quequeña en el Valle de Yarabamba, que hoy en día es coronado por la enorme estatua de Cristo Blanco (Figura  32). El Cristo Blanco – como el Apu Misti – está bendiciendo a la gente desde arriba y el color blanco todavía puede reflejar la importancia del agua (nieve). Pero la estatua demuestra claramente que incluso hoy en día mucha gente cree el siguiente concepto: ‘Al het goede komt van boven, (zowel regen als de zegen van de goden). Desafortunadamente, este concepto no siempre es seguido por los gobiernos. Esto queda demostrado por el hecho de que los petroglifos de Gayalopo (y otros) están amenazados de destrucción. Y al parecer, al gobierno no le importa (La Republica). Desgraciadamente hoy en día el hombre es una mayor amenaza para el arte rupestre que un volcán.

Figura  32: Cerro Sonccomarca coronado por el Cristo Blanco, Quequeña. En el fondo el Nevado Chachani. Foto © de Glenn Seeholzer.

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Cada sitio de arte rupestre es un Lugar Sagrado

Por favor, respete y proteje el arte rupestre

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Traducido con Google Translate – Diculpen los erores

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 Agradecimientos

Me gustaría agradecer a varias personas que generosamente me permitieron usar su material fotográfico: la Sra. Katherine Solórzano de la Oficina de Imagen Institucional de la Municipalidad de La Joya, Arequipa, Perú; el Sr. Glenn Seeholzer; el Sr. Leonel Edson Guerrero Rumaldo, Arequipa, Perú, el Grupo Andaray, Arequipa, Perú y el Dr. Walter Enrique Ponce del Castillo; docente de la Escuela Profesional de Artes, UNSA, Arequipa, Perú.

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Referencias

Begazo Quenaya, I. 2012. San Antonio: zona arqueológica (I y II). Publicado en: Monografias.

Cardona Rosas, A. 2002. Arqueología de Arequipa: de sus Albores a los Incas. Arequipa.

Cardona Rosas, A. 2012. El Señor de las Culebras: descripción functional de un petroglifo del Valle de Arequipa. In: Arequipa Arqueológica.

Castillo Narrea, L. E. J. A. 2008. Conservación y restuaración de algunos objetos arqueológicos: arte, técnica y metalurgia. Procedentes de tres sociedades contemporáneas: Sicán, Chimú y Chiribaya. Memoria presentada al departamento de postgrado de la Universidad de Chile para optar al diplomado de restaurador del patrimonio cultural mueble. Santiago, Chile.

Galdos Rodríguez, G. 2015. Una ancestral tradición agraria – Etnias y canales de regadío en el camino a Tingo; pp 93 – 108. En: Arequipa. Patrimonio Cultural de la Humanidad. Reflexiones a quince años de su declaratoria. Dirección Desconcentrada de Cultura de Arequipa – Ministerio de Cultura. Arequipa.

Linares Málaga, E. 1993. Circuito Turístico del Sur: Yarabamba, Quequeña, Chapi, Polobaya, etc. En: “Bodas de Oro” de la Villa de Yarabamba.

Linares Málaga, E. 2008. Memorias del Dr. Eloy Linares Málaga. 80 años de edad y 60 de investigador. Arequipa – Islay. Arequipa, Perú.

Szykulski, J. 2010. Prehistoria del Perú Sur (Costa Extremo Sur). Tambo. Boletín de Arqueología. No. 2; pp. 13 – 401. Wroclaw, Polonia; Arequipa, Perú.

Van Hoek, M. 2006. Toro Muerto, Perú. Posibles alteraciones prehistóricas en detalles de petroglifos. En: Rupestreweb. Traducción de Diego Martinez Celis especial para Rupestreweb. Publicado originalmente en: ADORANTEN 2005, the Journal of The Scandinavian Prehistoric Society, Underslös, Sweden.

Van Hoek, M. 2013. The Carcancha and the Apu. Rock Art in the Death Valley of the Andes.  Oisterwijk, The Netherlands.

Van Hoek, M. 2015b. Ananta in Caravelí ?  Polycephalic Snakes in Desert Andes Rock Art. En: Rupestreweb.

Van Hoek, M.  2015a. Andean Petroglyphs and Yanantin. The Case of El Olivar, Ancash, Peru. En: Rupestreweb.

Van Hoek, M. 2016. The Frontal Insignia-Tumi: A Rare High-Status Object in Desert Andes Rock Art. En: TRACCE – On-line Rock Art Bulletin.

Webb, H. S. 2012. The Splendid and the Savage: The Dance of the Opposites in Indigenous Andean Thought. Journal of Transpersonal Research. Vol. 4 (1), pp. 69 – 93.

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